El Faro RD

El conflicto entre EE. UU. e Irán ya amenaza el bolsillo de los dominicanos ​Por John Raymond Duran Villar

 


Santo Domingo. — La reactivación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán ha desatado una nueva ola de incertidumbre en los mercados globales, una sacudida geopolítica cuyos efectos económicos ya amenazan con golpear de forma directa el presupuesto de las familias en la República Dominicana.

​Tambores de guerra en el estrecho de Ormuz

​La reciente escalada comenzó tras la ruptura de la tregua acordada apenas semanas atrás. Los ataques contra buques comerciales y petroleros en el estratégico estrecho de Ormuz, seguidos por bombardeos estadounidenses a instalaciones militares iraníes y la posterior respuesta de Teherán, han devuelto a Oriente Medio a un escenario de conflicto abierto.

​El estrecho de Ormuz es, sin duda, la arteria vial más crucial para el comercio energético global: por sus aguas transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Como era de esperarse, la interrupción del tráfico marítimo y el ruido de sables en la región dispararon de inmediato la cotización del crudo.

​Como reflejo de esta crisis, el barril de petróleo de Texas (WTI) —de referencia para el mercado dominicano— volvió a rozar los 80 dólares, firmando una de sus alzas más abruptas en meses recientes. Analistas internacionales advierten que, de prolongarse las hostilidades, el crudo podría escalar aún más, desatando una nueva espiral inflacionaria a escala global.

​El "efecto dominó" en la economía local

​En la República Dominicana, las alarmas ya han comenzado a encenderse. Ante el encarecimiento de los combustibles, diversos gremios de transportistas han puesto sobre la mesa la necesidad de reajustar las tarifas del transporte público. Aunque las autoridades reguladoras han salido al paso aclarando que dichos aumentos no cuentan con autorización oficial, la presión en el sector es evidente.

​Este panorama se produce en un contexto local ya de por sí complejo. Actualmente, el costo promedio de la canasta básica familiar supera los RD$ 49,000 mensuales, una cifra que contrasta drásticamente con los salarios mínimos de gran parte del sector privado. Para el dominicano de a pie, esto se traduce en una realidad matemática difícil: destinar una tajada cada vez mayor de sus ingresos a comida, transporte y servicios esenciales, estrangulando su capacidad de consumo en otras áreas de la economía.

​El diagnóstico de los expertos:

Economistas locales coinciden en que, al ser la República Dominicana una economía netamente importadora de hidrocarburos, la prolongación del conflicto en Oriente Medio encarecerá inevitablemente la producción, el transporte y la distribución de mercancías. Un costo que, al final del camino, terminará pagando el consumidor en el mostrador.


​Mientras la comunidad internacional vigila con pinzas cada movimiento en el golfo Pérsico, los dominicanos miran de reojo el tablero internacional, conscientes de que una chispa a miles de kilómetros de distancia puede encender la inflación en sus propios hogares.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Recent in Technology