La historia e identidad nacional se cruzan cada vez que Argentina e Inglaterra.
La velocidad y éxtasis de los jugadores son innegables, por eso levantan tanta pasión, furor, alegría y lágrimas entre los aficionados, convirtiéndose en una guerra por la posesión de la pelota. Cada partido de fútbol es en sí un torrente de sudor y sangre, particularmente entre dos naciones que combatieron en armas.
La historia e identidad nacional se cruzan cada vez que Argentina e Inglaterra se enfrentan en un partido de fútbol, subiendo la adrenalina al máximo nivel y convirtiéndose en una batalla campal entre ambos rivales, a tal extremo de que la guerra por la posesión de Las Malvinas volvió al escenario tras los ingleses ser eliminados por los sudamericanos en el Mundial de la FIFA 2026.
No pudo evitarse que, en el histórico partido decisivo para la clasificación del final de la Copa realizado en Atlanta, Georgia, se exhibieron mensajes exigiendo la devolución de las Islas Malvinas por parte del gobierno británico a las autoridades argentinas causante de la cruenta guerra de 1982.
Este conflicto armado iniciado el 2 de abril de 1982 y que se extendió hasta el 14 de junio, causó la muerte de miles de soldados argentinos que se enfrentaron estoicamente a la poderosa maquinaria militar británica, dispuesta por Margaret Tacher, ex primer ministro.
El presidente de facto de Argentina, teniente general del Ejército, Leopoldo Fortunato Galtieri, que lideraba la última dictadura cívico-militar en esa nación suramericana, dispuso la toma del control de Malvinas.
Las Islas Malvinas es un territorio de ultramar situado en el suroeste del océano Atlántico, siguen siendo objeto de una disputa de soberanía entre Argentina y Reino Unido.
En el césped del majestuoso Arrowhead Stadium, los jugadores argentinos cantaban a todo pulmón tras su impactante y agotadora victoria de 2-1 en la semifinal de la Copa. “Por las Malvinas, y por el Diego”, entonaban y lo mismo repetían miles de hinchas congregados en las afueras del parque.
Ese triunfo retrata la calidad del futbolista latinoamericano proyectado en el número 10 de la chaqueta que utilizó el inmortal brasileño, Edson Arantes do Nascimento, Pelé. (1940-2022) y que siguió Diego Armando Maradona. Y ahora, Lionel Messi, la estrella mundial del balompié, figura cimera de la selección nacional argentina.
Otras figuras que son leyendas en la historia del fútbol han utilizado el 10 en sus camisetas, entre ellos, Rivelino, Zico, Rivaldo, Ronaldinho, Kaká, Neymar y Zinedine Zidane.
Como ocurre con el béisbol profesional, figuras de primer orden de América Latina, integran los principales equipos de la NBA y de Grandes Ligas, y actualmente, diversos clubes futbolísticos europeos tienen en sus plantillas a jugadores de esta región del mundo.