ElfaroRD.Com Santo Domingo Este. – En Cancino Adentro y El Tamarindo hay una cañada que no solo divide territorios, sino que también separa las promesas de la realidad. Allí, justo en la ruta de guagua la 39 y con desembocadura en el río Ozama, el puente colapsado sigue esperando ser reconstruido, pese a que el alcalde Dio Astacio prometió en campaña que lo levantaría en los primeros cien días de gestión.
Curiosamente, el video de aquellas promesas —que alguna vez fue viral en las redes sociales del propio alcalde— desapareció de su perfil oficial como si nunca hubiera existido. Lo que Astacio quizá no previó es que los comunitarios de Cancino Adentro y El Tamarindo no necesitan un archivo digital para recordar lo que se les prometió. Su memoria sigue tan viva como la cañada que les corta el paso.
Mientras tanto, recientemente el Ayuntamiento de Santo Domingo Este aprobó más de 24 millones de pesos en publicidad institucional. Una suma millonaria destinada a promover el Presupuesto Participativo, la prevención en la temporada ciclónica y la seguridad vial bajo el lema “Menos Velocidad y Más Vida”. Campañas loables en el papel, pero que para quienes deben montar una yola en plena ciudad parecen más un chiste cruel que una solución real.
“Se habla de participación, prevención y seguridad, pero lo que realmente necesitamos es un puente, calles en condiciones y recogida de basura”, reclaman los vecinos, que ven cómo su problema esencial se ahoga en el mismo río donde desemboca la cañada.
Al final, el puente que nunca se construyó terminó convirtiéndose en una metáfora de la política dominicana: sirve para hacer campaña, pero no para cruzar. Y esa, justamente, es la orilla que Dio Astacio aún no ha tenido el valor de pisar.

