ELFARORD.COM SANTO DOMINGO.- El director general de la Policía Nacional, mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, instó a los miembros de la Inspectoría General a desempeñar sus funciones con estricto apego a los principios de legalidad, ética e integridad, consolidándose como referentes de conducta tanto a nivel institucional como ante la ciudadanía.
La exhortación fue formulada durante un encuentro encabezado por el inspector general de la institución, general Ernesto Rafael Rodríguez García, en el que participaron 147 inspectores de distintas jurisdicciones del país.
En su intervención, el mayor general Cruz Cruz subrayó que los inspectores ostentan una doble responsabilidad institucional, al fungir como garantes del cumplimiento normativo y, a la vez, como servidores directos de la ciudadanía, lo que demanda elevados estándares de transparencia, disciplina y trato digno.
“Ustedes representan el modelo de policía que inspira confianza en los sectores y comunidades; esa condición conlleva un compromiso permanente con la ética, la moral y el accionar correcto”, expresó el titular policial, al tiempo que reiteró la necesidad de mantener una conducta ejemplar en el ejercicio de sus funciones.
En la actividad estuvieron presentes el subdirector general de la Policía, general Esteban Figuereo García; el subinspector general, coronel Pedro Marte Báez, así como otros oficiales superiores.
Como eje transversal de su alocución, destacó la importancia de fortalecer la proximidad y comunicación efectiva con los agentes policiales bajo supervisión. En ese sentido, exhortó a los inspectores a promover espacios de escucha activa, orientación oportuna y acompañamiento continuo, como herramientas clave para la prevención de conflictos internos, incluyendo situaciones de violencia intrafamiliar.
Finalmente, el mayor general Cruz Cruz reafirmó que la Policía Nacional avanza en un proceso de transformación institucional sustentado en la profesionalización continua de sus miembros, el fortalecimiento de la operatividad con pleno respeto a los derechos humanos y la optimización del servicio policial. En ese orden, precisó que la verdadera reforma trasciende los cambios estructurales visibles, implicando una evolución profunda en la cultura organizacional y en la vocación de servicio de cada integrante de la institución.



