Torres explicó que las autoridades todavía debían determinar la dimensión de los daños y las afectaciones ocasionadas por el terremoto, mientras se esperaba información oficial que permitiera establecer el alcance de lo ocurrido.

Los panameños entraron en pánico.
Luego del terremoto de magnitud 7,7 que sacudió este viernes a Panamá, con epicentro a 39 kilómetros de Tonosí, en la región de Azuero, al sur del país, y una profundidad de 10 kilómetros, el locutor Magdiel Torres, de Radio Ancón y Mirada Económica, reportó para el periódico Hoy lo que se vive en ese país centroamericano.
Torres indicó que, al momento de su reporte, las autoridades panameñas no habían ofrecido información oficial sobre víctimas mortales o personas heridas.
Señaló que en Ciudad de Panamá no se habían reportado derrumbes de edificios ni daños de esa naturaleza, aunque el movimiento telúrico provocó temor entre la población por tratarse de un fenómeno de magnitud inusual para el país.
Como medida preventiva, numerosas instituciones, centros comerciales y oficinas suspendieron sus actividades durante el resto de la tarde, apuntó Torres.
El Aeropuerto Internacional de Tocumen también interrumpió temporalmente sus operaciones, mientras que los servicios del Metro de Panamá y el suministro de agua potable experimentaron suspensiones que comenzaron a restablecerse paulatinamente, de acuerdo con el periodista.
El reporte también señala que en la región de Penonomé, ubicada en el centro del país, se produjeron algunos desplomes.
Torres explicó que las autoridades todavía debían determinar la dimensión de los daños y las afectaciones ocasionadas por el terremoto, mientras se esperaba información oficial que permitiera establecer el alcance de lo ocurrido.