Miguel Valerio, abogado de la ministra, dijo que el acuerdo implicaría la admisión de culpa del acusado y un juicio penal abreviado

Caso Ángel Martínez El “detective” buscaría un acuerdo con Faride Raful
ELFARORD.COM El autodenominado detective Ángel Martínez, contra quien la ministra de Interior y Policía Faride Raful se querelló por difamación e injuria, habría manifestado ayer su disposición de llegar a un acuerdo con la funcionaria, admitiendo la totalidad de los hechos que se le imputan y acogerse a un procedimiento penal abreviado.
La información la ofreció Miguel Valerio, abogado de Faride, a la salida del tribunal que decidió diferir la audiencia del conocimiento del caso para el próximo martes 22 de septiembre en curso.
Valerio explicó que la propuesta del apodado “el Investigador” implica que este reconozca formalmente su culpabilidad, lo que abriría la vía para consensuar únicamente la sanción penal aplicable a la indemnización correspondiente.
“Es un cambio total de lo que veníamos inicialmente; él ya está reconociendo que actuó mal. Dice que va por un penal abreviado, que es lo que nosotros habíamos planteado desde el primer momento” expresó el jurista ante los periodistas.
No obstante, Valerio precisó que la eventual firma de un acuerdo está supeditada a la decisión formal de la ministra Raful, con quien consultará los términos presentados antes de finar una postura definitiva.
El 30 de mayo del 2025 (hace un año y 4 meses), la ministra de Interior y Policía depositó formalmente ante el Ministerio Público una querella penal con constitución en actor civil contra Martínez, a quien en julio del mismo año se le impuso como medida de coerción impedimento de salida, una garantía económica y uso de grillete electrónico.
¿Qué hizo martínez?
Según la querella de la ministra, el comunicador Ángel Martínez difundió a través de plataformas digitales afirmaciones falsas sobre supuestos vínculos de ella con el narcotráfico, acusaciones que no pudo probar en los tribunales.
Raful exige RD$50 millones por daños y perjuicios a su honor, imagen pública y reputación, dinero que pasaría a ser objeto de la negociación.
