El obispo declaró que se necesita una sociedad que sepa escuchar el clamor de quienes sufren, que no deje a nadie al margen y que entienda que el progreso verdadero no consiste solamente en crecer económicamente, sino en que cada dominicano pueda vivir con dignidad.
El obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, clamó que la República Dominicana se convierta en un país más justo y solidario, al tiempo que abogó para que se escuche el lamento de los necesitados y se reconozca la dignidad de la vida.
El obispo declaró que se necesita una sociedad que sepa escuchar el clamor de quienes sufren, que no deje a nadie al margen y que entienda que el progreso verdadero no consiste solamente en crecer económicamente, sino en que cada dominicano pueda vivir con dignidad.
Al comentar en la homilía de ayer, el pasaje de la mujer cananea (Mateo 15, 21-28) que pide a Jesús la sanación de su hija, y al conseguirla, Jesús elogia que es “grande su fe”, Castro Marte dijo que hoy, muchos hombres y mujeres que claman por sus hijos, por sus familias, por una vida más digna y esperan un futuro mejor.
