Los encuentros reflejan cómo, detrás de los uniformes, los cargos y las responsabilidades públicas, permanecen las raíces familiares que acompañan sus respectivas trayectorias.

Los funacionarios destacaron el valor de la familia en su nuevo rol desde sus posiciones.
Antes de asumir plenamente las responsabilidades que implica dirigir la Policía Nacional, el mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García hizo una pausa para volver a sus raíces y visitar a su padre, el mayor retirado Fabio Rafael Rodríguez Cruz, de 87 años, en su residencia de Moca, provincia Espaillat.
El encuentro entre ambos estuvo marcado por un gesto cargado de simbolismo: Rodríguez García colocó su quepis sobre la cabeza de su padre y lo abrazó, mientras el veterano oficial respondió con un saludo militar, en una escena que reflejó el vínculo entre dos generaciones formadas bajo los valores de la disciplina y el servicio.
La visita del nuevo director policial a su progenitor adquiere un significado especial, debido a que fue precisamente su padre una de sus primeras referencias en materia de vocación, rectitud y cumplimiento del deber. Los valores transmitidos durante años por el oficial retirado forman parte de la historia personal que acompaña ahora al hombre llamado a conducir la institución del orden.
El saludo militar de Fabio Rafael Rodríguez Cruz, a sus 87 años, representó además una muestra de orgullo hacia su hijo, quien asumió recientemente la dirección general de la Policía Nacional. El gesto condensó décadas de enseñanzas y una trayectoria familiar vinculada al servicio.
Más allá de la formalidad del uniforme y las responsabilidades del cargo, el encuentro mostró al director policial desde una dimensión personal, al reencontrarse con quien contribuyó a forjar su carácter y su visión del deber. En medio de la nueva etapa que inicia al frente de la institución, Rodríguez García recibió de su padre un abrazo y una bendición cargados de significado.
Una escena similar, aunque desde otra perspectiva, compartió el director ejecutivo del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), mayor general retirado Juan Manuel Méndez, quien durante un recorrido por el kilómetro nueve de la autopista Duarte hizo una parada para visitar a su madre.
Méndez relató que acudió en busca de la bendición de su progenitora y destacó un momento que, pese al deterioro de su memoria, conservó el tono de familiaridad y humor entre ambos. Según contó, ella le preguntó su edad y, al responderle que está próximo a los 60 años, le dijo sonriente: “Ya tú no engendra”, una expresión que el funcionario compartió como una muestra de la espontaneidad y el cariño que aún conserva su relación con ella.
En ambos casos, las figuras responsables de dirigir importantes instituciones del Estado coincidieron en mostrar públicamente un aspecto que trasciende sus funciones: el vínculo con sus padres y la influencia que la familia ha tenido en sus vidas.
Los encuentros reflejan cómo, detrás de los uniformes, los cargos y las responsabilidades públicas, permanecen las raíces familiares que acompañan sus respectivas trayectorias.